El anuncio de Javier Milei sobre una nueva asignación de recursos para construir una base naval en Tierra del Fuego generó apoyos, dudas y sospechas en ámbitos militares.

Fernando Morales, presidente de la Liga Naval, consideró correctos varios puntos del discurso presidencial, entre ellos la defensa de la soberanía, la importancia estratégica de la Antártida y la necesidad de fortalecer la presencia naval en el sur. Sin embargo, advirtió sobre la distancia entre esos objetivos y la situación material de las Fuerzas Armadas.

Otras fuentes citadas por La Política Online señalaron que el gasto en Defensa ronda el 0,6 por ciento del PBI y cuestionaron los salarios, la reducción de horas de entrenamiento y la falta de equipamiento.

Un militar retirado planteó además la sospecha de que el proyecto pudiera anticipar una presencia más fuerte de Estados Unidos y una eventual participación norteamericana en la operación de la base de Ushuaia.

Por ahora, se trata de una hipótesis formulada por fuentes militares. El Gobierno no anunció que la base vaya a quedar bajo control estadounidense.